Anexos


 

ANEXOS:

  • Anexo 1

Página web de “EducoMontessori”




  • Anexo 2: Cuento “Mimo conoce el barrio” 


Érase una vez una familia que vivía en Sevilla. El papá se llama Antonio, la mamá se llama María y tienen un hijo llamado Mario de 5 años.


Una mañana Mario se levantó contento, había soñado que tenía un perrito, lo que siempre había querido así que, se lo pidió a su madre.

- “Mario, no podemos tener un perro, la casa es muy pequeña”- le dijo su madre.

Además, le advirtió: - “Un perro hay que cuidarlo mucho y sacarlo a pasear”.


Mario que es muy cabezón, insistió afirmando: - “Mamá prometo que lo voy a cuidar y voy a llevarlo de paseo todos los días, por favor”.

La madre pensativa, asintió con la cabeza y le dijo: - “Está bien, adoptaremos un perrito para que lo cuides. Mañana iremos a buscarlo”.

Al día siguiente, Mario y sus padres fueron a la perrera a adoptar un cachorrito. Mario eligió el perro que más le gusto y dijo: - “Se va a llamar Mimo. Hola Mimo, bienvenido a la familia”. Mario abrazó al cachorro y volvieron a casa.

“Recuerda que a Mimo hay que sacarlo a la calle todos los días, Mario” – le dijo su padre. Además, añadió:

-“Tienes que tener mucho cuidado porque es muy pequeño y no conoce el barrio”.

Mario sonrió y le dijo a su padre: - “Ya lo sé papá, yo le enseñaré el barrio. Voy a ser su guía”.

Mario se quedó pensativo, preguntó de nuevo: - “¿Y los semáforos qué son?”. Su padre le contesta, sonriendo: “Los semáforos son unas señales que nos indican cuando podemos cruzar la calle por el paso de cebra, si está en rojo no podemos pasar porque nos pueden atropellar. Solo podemos cruzar cuando está en verde, ¿Vale?”. Mario contesta sonriendo - “Vale, papá”.

Siguen caminando por el barrio, en el que observan los edificios, las casas, los jardines, los bancos, las papeleras, las farolas, las fuentes, los contenedores, etc.

Mario va contento por la calle caminando, paseando a su perro Mimo cuando de repente, el perro empieza a hacer “pipi” en una farola.

- “Mimo, muy mal, ahí no se hace “pipí”. Las farolas hay que cuidarlas” regañó el padre al perro.


Mario se queda de nuevo pensativo y le pregunta a su padre: - “¿Por qué Mimo no puede hacer “pipí” ahí? ¿Para qué sirven?, y el padre le contesta: - “Las farolas hay que cuidarlas, al igual que todo lo que compone nuestro barrio para que podamos disfrutar de ellas. Las farolas sirven para iluminar las calles cuando se hace de noche y así podamos ver”.

Continúan con su paseo por el barrio, Mario va observándolo todo, describiéndole ilusionado a Mimo cómo es su barrio y todo lo que tiene. A lo lejos, observan a un agente de policía regulando el tráfico, Mario pregunta: - “¿Qué hace el policía, papá?”.

- “Está indicando a los coches por dónde deben pasar porque hay muchos. A los policías siempre hay que hacerles caso, porque se encargan de protegerte y de que no tengas accidentes, al igual que las señales de circulación” – responde el padre.

- “¿Las señales de circulación? ¿Qué son? ¿Y para qué sirven?” – vuelve a preguntar Mario.

- “Las señales de circulación están en la calle e indican a los coches y a nosotros lo que debemos hacer, por lo que tenemos que hacerles caso. Y si les haces caso a las señales, evitaremos tener accidentes.” – contesta el padre.

- “Ah vale, ya entiendo” – contesta Mario. Se queda pensando y añade: - “Entones esa señal que pone S T O P, ¿Para qué sirve?” - “Esa señal de Stop es para los coches y les está diciendo que se paren, pero hay

muchísimas más señales como la de prohibido, la de peligro y otras que te iré enseñando poco a poco” – responde el papá de Mario.


Ya están llegando al parque canino para que Mimo juegue con los otros perros, pero el padre de Mario se da cuenta de que unos niños están tirando piedras a los bancos y papeleras del parque, y pisando las flores de los jardines.

- “Mario, mira lo que están haciendo esos niños, ¿Crees que está bien?” – le pregunta el padre.

- “No, están tirando piedras y pisando el césped, y eso no está bien”- dijo Mario.

- “Hay cuidar el mobiliario de los parques y del barrio, es muy importante” – dijo el padre.

- “Pero papá, ¿A dónde están tirando las piedras? ¿Cómo se llaman y para qué sirven?” – pregunta de nuevo Mario.


- “A lo que le están tirando piedras son los bancos y las papeleras. Los bancos sirven para que las personas se sienten, y las papeleras se utilizan para tirar basura (papeles, bolsas, etc.), por lo que hay que cuidar ambas cosas y no destrozándolas tirando piedras”- concluyó el padre.

Una vez que llegaron al parque canino, Mimo se puso a jugar con los otros perros mientras Mario y su padre se sentaban en un banco a observar lo que hacía Mimo.

Mario se quedó mirando fijamente a una mujer que estaba tirando las bolsas de basura

en los contenedores que había al lado del parque canino, y preguntó a su padre: - “¿Por qué esa mujer tira cada bolsa en cada contenedor?”.

- “Porque está reciclando, es decir, tira cada bolsa en el contendor que le corresponde. Hay tres contenedores, cada uno de un color: el amarillo es para el plástico, el verde para el vidrio y el azul para los papeles y cartones. Si tiras cada bolsa en su contendor estarás reciclando y eso es bueno para nosotros” – contestó el papá.

- “¡Qué guay!” – exclamó Mario. Añadió: “¡Yo quiero reciclar!”.


Llega la hora de volver a casa tras una tarde llena de preguntas, en la que Mimo ha conocido el barrio donde vive. Mario vuelve muy contento por haberle enseñado a Mimo el barrio y haber aprendido un montón de cosas que no sabía.

  • Anexo 3:
Imagen 1
Imagen 2


Imagen 3





Imagen 4



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